Rejuvenecimiento Facial

 

REJUVENECIMIENTO FACIAL (RITIDOPLASTIA) 

 

El paso de los años altera las características de la piel y los tejidos subcutáneos, lo cual sumado a la exposición a factores como la gravedad y el sol, produce descenso de las estructuras faciales, tanto superficiales como profundas. Ello crea las características del envejecimiento como son las arrugas y las bolsas faciales, con pérdida del contorno facial.
El objetivo de este procedimiento es reubicar los tejidos caídos, retirar su exceso y mejorar el sostén perdido, recuperando para la cara un aspecto más fresco y joven.
Esencialmente maneja los dos tercios inferiores de la cara, por lo cual puede realizarse en forma conjunta con procedimientos para el tercio superior como la frontoplastia y la blefaroplastia, con el fin de lograr resultados integrales en el paciente.
Como preámbulo a la ritidoplastia, se llevará a cabo un análisis completo con el objetivo de definir las necesidades y deseos del paciente y ofrecer el procedimiento más adecuado según el caso. Además de lo anterior, es necesario conocer la existencia y controlar patologías que puedan producir inconvenientes durante o luego de esta cirugía, como son enfermedades hemorrágicas o cardiovasculares, hipertensión, diabetes, problemas de cicatrización, uso de medicamentos como la aspirina o sus análogos y corregir hábitos que puedan influir en los resultados como son el alcohol y el cigarrillo.
La cirugía puede llevarse a cabo con anestesia local asociada a sedantes o bajo anestesia general.
Se realiza una incisión en el pliegue formado en el límite anterior de la oreja, se continúa por debajo del lóbulo y su límite posterior, hasta la región mastoidea donde pasa al cuero cabelludo en dirección predominantemente posterior o inferior en el caso de requerir corrección cervical. Luego se continúa con la disección, identificando las estructuras fundamentales en el sostén de las estructuras faciales, se reubican los tejidos, se fijan, se retira el exceso de piel resultante y se sutura la incisión inicial, colocando finalmente un vendaje de compresión.


Cómo es un postoperatorio normal?

  • La incomodidad es variable, pero debe ser tolerable.
  • Puede presentarse:
    • Edema y equimosis progresiva, no súbita, que puede aparecer y aumentar en las primeras 48 horas, pero que disminuye y desaparece en dos a tres semanas.
    • Leve palidez de la piel, por algunas semanas.
    • Sensación de pesadez en los movimientos faciales por la inflamación de los tejidos.
    • Sensibilidad alterada que retornará a la normalidad.
  • Los tubos de drenaje se retiran en el primero o segundo día de postoperatorio.
  • A los siete días se retiran los puntos de sutura y/o grapas utilizadas para afrontar los extremos de la incisión.
  • La cicatriz no es notoria luego finalizado el período de cicatrización que es de seis a nueve meses, pero alrededor de los dos meses puede tomar un color rojizo que posteriormente cede


Casos Clínicos


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Cuáles son las recomendaciones que se deben tener en cuenta luego de esta cirugía?

  • Reposo absoluto los primeros tres días.
  • Cabeza elevada durante la primera semana.
  • Aplicación de hielo y compresas frías para disminuir la inflamación y evitar hematomas.
  • Mantener limpios y secos los vendajes hasta que se retiren, o en caso contrario, consultar para su cambio.
  • Usar protección U.V, mientras cede completamente la equimosis.
  • Cumplir con la toma y aplicación de medicamentos formulados.
  • No ingerir bebidas alcohólicas en las dos primeras semanas del postoperatorio.
  • Evitar esfuerzos durante las dos primeras semanas.
  • Evitar saunas durantes los primeros dos meses.
  • Dieta normal